Tania Eguizabal fundó la empresa tras identificar la necesidad de material educativo seguro en el país. Hoy operan como fabricantes a gran escala, cuentan con certificación sanitaria y abren una línea de negocio mayorista para emprendedores.
El camino hacia la consolidación empresarial en el Perú suele estar pavimentado de resiliencia y adaptabilidad. El caso de Eduflex Juguetes es un reflejo de ello. La marca, que hoy se posiciona como una alternativa clave en el sector de la manufactura de material didáctico, nació hace dos décadas bajo el modelo del comercio ambulatorio. Su fundadora, Tania Eguizabal, entendió desde el primer día que el valor de un juguete no reside en el entretenimiento pasivo, sino en su capacidad para generar interacciones y narrativas entre padres e hijos.
«Mi forma de vender siempre fue didáctica. El niño siempre va a querer un juguete, pero lo importante es crear una historia y potenciar su aprendizaje», explica Eguizabal, cuya empresa dio el gran salto hace cinco años al pasar de la comercialización a la fabricación propia de productos plásticos especializados.
Innovación en las aulas
La propuesta pedagógica de Eduflex responde directamente a las exigencias curriculares de las instituciones educativas del país. La compañía se ha especializado en la producción de herramientas neuroeducativas como la Base Diez y las regletas de Cuisenaire, elementos que incluyen divisiones y fracciones enumeradas con precisión.
Estos materiales están diseñados para el desarrollo de la psicomotricidad fina, el reconocimiento geométrico y la comprensión lógico-matemática en menores. Aunque la línea de aros y bloques está orientada principalmente a niños de entre uno y cuatro años, la flexibilidad del material permite su uso en edades tempranas avanzadas, desafiando los estándares rígidos de estimulación.
El factor seguridad: Libre de toxicidad
En un mercado local donde la cercanía de campañas comerciales como Halloween o Navidad dispara la importación de productos de dudosa procedencia, la seguridad sanitaria se ha convertido en el principal factor de diferenciación de la firma peruana.
Frente a la oferta informal, Eguizabal enfatiza que todo el portafolio de Eduflex cuenta con registro sanitario riguroso. Los insumos utilizados garantizan colores nítidos y fijos que no se desprenden ni representan un riesgo químico. «Los niños pueden llevarse el producto a la boca con total seguridad; no hay riesgo de intoxicación», precisa la empresaria, apuntando a la calidad de los materiales de primera línea como su estándar innegociable.
Impulso al emprendimiento mayorista
Más allá del impacto en las aulas, la corporación ha estructurado un modelo de distribución enfocado en el desarrollo económico local. Al controlar la cadena de producción completa como fabricantes, Eduflex distribuye toda su cartera exclusivamente a precios al por mayor.
Esta estrategia comercial busca captar a dos segmentos clave: por un lado, comités de aula, tesoreras e instituciones educativas que buscan optimizar presupuestos institucionales; y por el otro, librerías, jugueterías y redes de madres de familia que encuentran en la marca una plataforma para iniciar microemprendimientos propios.
Canales de atención:
Para la revisión del catálogo corporativo y colocación de pedidos mayoristas, la empresa gestiona sus operaciones a través de sus líneas comerciales 906362330, así como en sus plataformas digitales de Facebook, Instagram y TikTok bajo el nombre de Eduflex Juguetes.
De la venta ambulatoria a la industria didáctica: La historia de Eduflex, la marca peruana de juguetes que desafía al mercado informal